Un cuello rígido y adolorido lo complica todo, desde manejar hasta dormir o mirar por encima del hombro. Con un quiropráctico en Chicago, casi nunca es algo que tenga que aguantar, ni que requiera cirugía.
El dolor de cuello se presenta de muchas formas. Para algunas personas es un dolor profundo que nunca se va del todo. Para otras es un tirón agudo al voltear la cabeza de cierta manera. De cualquier modo, el cuello hace un trabajo pesado todo el día sosteniendo la cabeza, y cuando sus articulaciones y músculos se sobrecargan, usted lo siente.
Tampoco suele quedarse en un solo lugar. La tensión del cuello tiende a extenderse hacia los hombros y subir hasta la cabeza, y por eso tantas personas con dolor de cuello también luchan contra los dolores de cabeza.
Su cuello carga el peso de la cabeza todo el día, así que no hace falta mucho para descompensarlo. La mayoría de las veces el dolor se acumula poco a poco por el esfuerzo diario, no por una sola lesión grande, y por eso a veces siente que llegó de la nada.
Cuando lo examinamos, buscamos la causa real, no solo el punto que duele. Entre las más comunes están:
Un examen enfocado identifica qué está causando realmente el dolor: articulaciones trabadas, músculos tensos, la postura o un disco irritado. No adivinamos.
Los ajustes del cuello, suaves y precisos, restauran el movimiento normal y alivian la tensión de los nervios y los músculos que lo mantienen rígido.
La terapia con láser calma la inflamación, y unos sencillos ejercicios de postura evitan que el alivio se pierda.
Piense en cuánto de su día pasa mirando hacia abajo: enviando mensajes, navegando, contestando correos en la computadora, revisando el teléfono en los semáforos. Cada centímetro que su cabeza se inclina hacia adelante agrega kilos de esfuerzo a los músculos y articulaciones que la sostienen. Mantenga esa posición durante horas, día tras día, y el cuello lo paga. Eso es el cuello tecnológico, y es una de las razones más comunes por las que la gente llega a nuestro consultorio en el South Side.
La buena noticia es que responde bien al tratamiento. Restauramos el movimiento que su cuello ha perdido y calmamos los músculos que han estado esforzándose para sostener la cabeza. Luego lo combinamos con unos cambios fáciles de hábitos: subir la pantalla a la altura de los ojos, tomar pausas cortas para mirar hacia arriba y un par de ejercicios específicos. Los ajustes se encargan del daño que ya está presente, y los nuevos hábitos evitan que regrese. Esa combinación es lo que hace que el alivio dure.
Muchos pacientes sienten el cuello más suelto y cómodo en las primeras semanas de tratamiento. El tiempo exacto depende de qué está causando el dolor y de cuánto tiempo lleva acumulándose. El Dr. Juarez le dará un cálculo realista después de su examen.
Sí. El Dr. Juarez usa ajustes suaves y precisos según los hallazgos de su examen, nunca forzados ni apresurados. Primero confirmamos que un ajuste es adecuado para usted y luego devolvemos el movimiento al cuello con cuidado.
Con frecuencia, sí. Muchos dolores de cabeza empiezan en la base del cráneo, donde los músculos tensos del cuello y las articulaciones trabadas irritan los nervios. Aliviar esa tensión puede calmar esos dolores de cabeza. Tratamos el cuello y el dolor de cabeza juntos, y puede leer más en nuestra página de dolores de cabeza y migrañas.
Para muchas personas es una gran parte del problema. Las horas mirando hacia abajo al teléfono o a la computadora mantienen el cuello en una posición forzada, lo que llamamos cuello tecnológico. El tratamiento junto con unos cambios sencillos de hábitos puede aliviar esa tensión y evitar que regrese.
Sí. El Dr. Juarez le explica la causa de su dolor de cuello y su plan de tratamiento en español, con claridad.
Agende su visita hoy y descubra qué está causando realmente su dolor de cuello. Hablamos español.