Cuando el cuarto da vueltas o se siente inseguro al caminar, usted quiere una respuesta clara, no que le resten importancia. Averiguamos si su cuello es parte del problema y le decimos la verdad, sea cual sea.
El vértigo es más que sentirse un poco aturdido. Es la sensación de que usted, o el cuarto a su alrededor, se mueve o da vueltas cuando en realidad nada se mueve. Para algunas personas llega en oleadas cortas e intensas. Para otras es una sensación constante de desequilibrio que hace que las tareas de todos los días se sientan inseguras.
Puede aparecer por sí solo o junto con rigidez en el cuello, y a menudo empeora con ciertas posiciones o movimientos de la cabeza. Ese patrón es una de las cosas a las que prestamos mucha atención durante su examen.
El vértigo es un síntoma, no un solo diagnóstico, y puede venir de varios lugares. Una causa común es el cuello. Cuando las pequeñas articulaciones de la parte alta del cuello no se mueven como deberían, las señales que le envían al cerebro sobre el equilibrio y la posición de la cabeza se desordenan. Esa confusión se llama mareo cervicogénico, y es el tipo de vértigo para el que la atención quiropráctica está bien indicada.
Otros casos vienen del oído interno, de la presión arterial, de ciertos medicamentos o de otras causas médicas que necesitan otro tipo de proveedor. Un examen cuidadoso es lo que aclara si su cuello está contribuyendo o si la respuesta está en otra parte. Esa es la parte que no nos saltamos, porque acertar con la causa es lo que marca la diferencia entre un alivio real y perder el tiempo.
Revisamos si su cuello está involucrado, evaluamos cómo se mueven su cabeza y su cuello, y señalamos cualquier indicio que apunte a una causa por la que deberíamos remitirlo con otro proveedor. Sin adivinar.
Cuando el cuello es el origen, los ajustes quiroprácticos suaves devuelven el movimiento normal a las articulaciones que le envían al cerebro las señales de equilibrio equivocadas, lo que a menudo calma el mareo.
Usted recibe una explicación clara de lo que encontramos y de qué esperar, incluida una remisión con el proveedor adecuado si la quiropráctica no es la respuesta para su caso.
A muchas personas les sorprende saber que el cuello puede causar mareo. Pero la parte alta del cuello está llena de sensores que le dicen al cerebro dónde está la cabeza en el espacio. Cuando esas articulaciones se ponen rígidas o se irritan, muchas veces después de años de tensión, mala postura o una vieja lesión de latigazo cervical, las señales se confunden y el resultado puede ser esa sensación de desequilibrio. Esto es el mareo cervicogénico, y suele ir de la mano del dolor de cuello y la rigidez.
Aquí va la parte honesta. El vértigo tiene muchas causas posibles, y el cuello es solo una de ellas. El Dr. Juarez lo examinará específicamente para averiguar si su cuello está contribuyendo o si algo más es la causa más probable. Si el problema es el cuello, eso es una buena noticia, porque se puede tratar con el tipo de atención que ofrecemos. Si no lo es, se lo dirá con claridad y lo orientará hacia el proveedor que sí puede ayudarlo. Preferimos darle una respuesta real antes que venderle visitas que no van a servir.
A veces, y depende de la causa. Cuando el mareo viene del cuello (lo que se llama mareo cervicogénico), los ajustes suaves que devuelven el movimiento normal al cuello pueden calmarlo. Cuando viene del oído interno o de otra causa médica, eso necesita otro tipo de atención. El examen es lo que nos dice con cuál está lidiando usted.
El Dr. Juarez busca señales: mareo que aparece al girar o sostener la cabeza en cierta posición, rigidez y sensibilidad en el cuello que coinciden con los síntomas, y antecedentes de tensión en el cuello o latigazo cervical. Revisamos cómo se mueve su cuello y descartamos otras causas. Si el cuadro apunta a otra causa, se lo decimos.
Entonces la quiropráctica no es la respuesta, y se lo diremos. El vértigo puede venir del oído interno, de la presión arterial, de ciertos medicamentos y de otras cosas que necesitan otro proveedor. Si su examen apunta en esa dirección, el Dr. Juarez lo remitirá con la persona correcta en lugar de tratar algo que no va a responder.
Sí. Los ajustes que usamos para devolver el movimiento al cuello son suaves y adaptados a usted, no bruscos. Empezamos con un examen cuidadoso y solo tratamos lo que el examen respalda. La atención es sin medicamentos y sin cirugía de principio a fin.
Sí. El Dr. Juarez le explica en español qué está causando su mareo y cuál es el plan, con claridad, para que entienda cada paso.
Agende su visita y descubra si su cuello está detrás de todo, y qué hacer después. Hablamos español.